domingo, 21 de junio de 2026

La vía del silencio: Memoria de la represión en el "Línea Linares-Baeza-Utiel" (Vía Verde del Renacimiento)



Foto Título: Construcción de la línea Baeza-Utiel (Úbeda, años 40).
Fecha: c. 1940–1945.
Descripción: Vista general de las obras ferroviarias en las inmediaciones del núcleo urbano de Úbeda. En primer plano se aprecian las vías provisionales de servicio y cuadrillas de obreros junto a vagonetas de desescombro. Edición impresa con sello postal de la época.
Soporte: Tarjeta postal antigua, Edición: Postales Españolas.
Archivo / Institución: Archivo Histórico Ferroviario (Fundación de los Ferrocarriles Españoles) / Colección de Historia Postal.


Autor del articulo; Plataforma Vía Verde del Renacimiento.

Introducción


El paisaje es un archivo silencioso, pero a veces la historia reclama su derecho a hablar a través de sus ruinas. En las provincias de Jaén y Albacete, el inconcluso ferrocarril "Línea Linares-Baeza-Utiel" no es solo una obra de ingeniería fallida; es el testigo material de una de las páginas más oscuras y sistemáticas de la posguerra española. Lo que hoy recorremos o proyectamos como el Camino Natural Vía Verde del Renacimiento —un espacio de ocio, turismo sostenible y naturaleza— fue en su origen un engranaje de represión industrializada.

Este artículo rescata la memoria de miles de hombres que fueron convertidos en mano de obra esclava por el franquismo. Un hecho histórico incontestable que desmonta, con la fuerza de los documentos y el testimonio oral, cualquier intento contemporáneo de blanquear o dulcificar la dictadura.



Foto Título: Construcción de la estación ferroviaria Baeza-Utiel, Úbeda.
Fecha: c. 1940
Descripción: Vista panorámica de los trabajos de albañilería y edificación de la estación con la presencia de un destacamento de penados en primer plano. Edición con sello postal de la época de 10 céntimos.
Soporte: Tarjeta postal, serie Postales Españolas (Impreso en Madrid).
Archivo / Colección: Archivo de la Memoria Democrática de Andalucía / Fondos Ferroviarios Históricos.

El sistema de esclavitud tras la victoria

A menudo, los sectores revisionistas intentan blanquear la dictadura militar presentándola como un periodo de "orden" o "desarrollo económico". Sin embargo, la ciencia histórica demuestra que el crecimiento de la posguerra no se basó en una gestión eficiente, sino en un sistema de explotación laboral e industrialización forzosa, legalizado por el propio régimen desde 1937 a través del Patronato Central de Redención de Penas por el Trabajo.

La línea ferroviaria Baeza-Utiel es uno de los ejemplos más dramáticos de cómo la dictadura utilizó a los prisioneros de guerra republicanos como mano de obra esclava para beneficiar al Estado y a empresas privadas afines al régimen.

El ocultamiento de las víctimas y la impunidad

No existe una cifra oficial ni exacta del número de personas que murieron durante la construcción del Baeza-Utiel. Esta falta de datos no es una casualidad, sino una consecuencia directa del funcionamiento del propio sistema represivo:

  • Opacidad registral: El régimen franquista no llevó un registro público, transparente ni centralizado de los fallecimientos ocurridos en los destacamentos penales y los Batallones de Trabajadores.

  • Causas silenciadas: Las muertes —provocadas por accidentes laborales sin medidas de seguridad, tuberculosis, desnutrición extrema y el agotamiento físico— a menudo se inscribían bajo causas médicas comunes o, directamente, no se documentaban.

  • Fosas anónimas: Muchos de los represaliados fallecidos fueron enterrados en fosas comunes o en parajes no señalizados en las inmediaciones de las vías, los túneles y los viaductos donde expiraban.

  • Destrucción de archivos: Los esfuerzos actuales de historiadores y asociaciones de memoria histórica chocan sistemáticamente con la desaparición y quema deliberada de documentación militar y penitenciaria durante la Transición.

La maquinaria del trabajo forzado

Lejos de la retórica de la "redención de penas", estructuras como los Batallones Disciplinarios de Soldados Trabajadores (BDST), los destacamentos penales y las colonias militarizadas funcionaron como un sistema de esclavitud de Estado. Los vencidos fueron despojados de sus derechos civiles y convertidos en "combustible gratuito" para la reconstrucción del país bajo el yugo de los vencedores.

Solo en enero de 1939, antes de terminar la guerra, más de 67.900 prisioneros ya estaban asignados a estos batallones. En la línea Baeza-Utiel, miles de estos hombres fueron sometidos a jornadas de más de 12 horas picando piedra, perforando túneles y levantando viaductos en condiciones de semiesclavitud.

El argumento incontestable: Intentar justificar la dictadura a través de sus infraestructuras es el equivalente a aplaudir el sistema de autopistas de la Alemania nazi (Autobahn) ignorando que se construyó con el trabajo forzado de los prisioneros de los campos de concentración. El ferrocarril Baeza-Utiel no es un monumento al progreso, sino una fosa común a cielo abierto y un testimonio de la violencia económica del franquismo.

La voz de la memoria: Úbeda como testigo


En Úbeda y su comarca, la historia no se cuenta solo en los archivos, sino en el susurro de la memoria oral, un eslabón indispensable que permite transformar la estadística en tragedia humana. Los relatos transmitidos de padres a hijos han mantenido viva la verdad que el régimen intentó enterrar bajo el hormigón de los túneles:

  • La humillación cotidiana: Los testimonios recuerdan cómo la población ubetense observaba, a veces con impotencia y solidaridad clandestina, el paso de las columnas de presos. Se relata cómo los vecinos intentaban acercar un poco de pan o agua a quienes, bajo el sol abrasador o el frío intenso, carecían de lo más elemental,

  • Los desaparecidos del tajo: La memoria oral de nuestra tierra señala laderas y campos de olivos donde, según la tradición, fueron enterrados hombres de forma anónima tras morir por extenuación, accidentes o enfermedades. Es una "tristeza total" saber que nuestra geografía alberga los restos de quienes pagaron con su existencia el simple hecho de querer sobrevivir.

  • El silencio impuesto: Muchos supervivientes que regresaron a casa tras años de trabajos forzados vivieron bajo un doble silencio: el impuesto por la dictadura y el necesario para proteger a sus familias del estigma de haber sido "presos políticos". Romper este silencio es, hoy, un deber ético.

Contrastes de la vía: Realidad actual y tramos acondicionados


En la actualidad, este antiguo corredor de opresión se encuentra fragmentado en diferentes realidades a lo largo de sus tramos recuperados como Camino Natural Vía Verde del Renacimiento. En la provincia de Albacete, la llanura y la sierra han visto el acondicionamiento de más de 70 kilómetros que conectan la propia capital de Albacete con La Herrera, Balazote, Casas de Lázaro, Robledo y la histórica Villa de Alcaraz (hasta el Santuario de Cortes), extendiéndose también por zonas como El Jardín, Vianos y Reolid hacia el límite provincial.

Al cruzar a la provincia de Jaén, el trazado revive en el denominado Tramo de Segura, que discurre en plena naturaleza por municipios como Génave o Arroyo del Ojanco, así como el Tramo Guadalimar que conecta de forma puntual las tierras bajas de la comarca. En estos lugares, ciclistas y senderistas transitan de forma pacífica sobre una infraestructura cuya base física costó la vida y la libertad de miles de prisioneros.


Una deuda pendiente: El grito de La Loma y Las Villas


Sin embargo, el mapa de la memoria y la reconexión verde sigue incompleto. Existe un tramo crucial de esta histórica línea del Baeza-Utiel que todavía permanece ajeno al acondicionamiento, dejando un vacío físico y patrimonial en el corazón de la provincia jiennense.


Las poblaciones de Begíjar, Baeza, Úbeda, Torreperogil, Iznatoraf y Villacarrillo aún esperan con urgencia la reconversión de esta línea ferroviaria en la Vía Verde del Renacimiento a su paso por sus respectivos términos municipales.

El retraso en la adecuación de estos kilómetros no solo priva a la comarca de una infraestructura clave para el desarrollo turístico y la movilidad sostenible, sino que mantiene en el abandono los mismos terraplenes, viaductos y estaciones que fueron levantados con el sufrimiento y el sudor de los represaliados políticos. Completar esta ruta es una deuda histórica con la comarca.

Conclusión: La memoria como ejercicio de verdad


La Vía Verde del Renacimiento es un recordatorio de que nuestro territorio está tejido con las cicatrices de una dictadura que no dudó en instrumentalizar el cuerpo humano hasta la extenuación. Ante quienes intentan minimizar aquel periodo, la historia responde con datos y testimonios: el sistema de trabajo forzado no fue una anécdota, sino una estructura estatal diseñada para quebrar la voluntad de quienes perdieron la guerra.

Recorrer estos caminos —tanto los tramos que ya dan vida a los campos de Albacete y el Segura, como los que Begíjar, Baeza, Úbeda, Torreperogil, Iznatoraf,  Villacarrillo y Villanueva del Arzobispo, esperan ver transformados muy pronto— no es solo una actividad de ocio; es un acto de resistencia frente al olvido. Al transitar por los viaductos y túneles construidos bajo la coacción, nos posicionamos frente a la historia con rigor, devolviendo la dignidad a quienes fueron borrados de la historia oficial. La memoria no es un capricho, es el único antídoto contra la repetición de la barbarie.


Bibliografía consultada



  • Diputación de Albacete. (s. f.). Patrimonio industrial y vías verdes: Tramos Balazote-El Jardín-Alcaraz y trazado ferroviario. Recuperado de http://web.dipualba.es

  • Fundación de los Ferrocarriles Españoles. (s. f.). Guía de Vías Verdes y archivo histórico ferroviario. Vías Verdes de España. Recuperado de https://www.viasverdes.com

  • Lafuente, I. (2002). Esclavos por la patria: La explotación de los presos bajo el franquismo. Temas de Hoy.

  • Memorial Libertario. (s. f.). El sistema de trabajos forzados y los destacamentos penales en la posguerra. Recuperado de https://memorialibertaria.org

  • Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. (s. f.). Programa de Caminos Naturales y Vías Verdes de España. Gobierno de España. Recuperado de https://www.transportes.gob.es

  • Municipios de La Loma y Las Villas. (2024). Planes de Sostenibilidad Turística: Manifiestos y solicitudes de reconversión ferroviaria (Begíjar, Baeza, Úbeda, Torreperogil, Iznatoraf y Villacarrillo). Documento técnico / Solicitud institucional.

  • Público. (s. f.). Los esclavos del franquismo: Reportajes, memoria y documentación gráfica. Diario Público. Recuperado de https://www.publico.es

  • Seidman, M. (s. f.). Investigaciones sobre el trabajo forzado, la economía de guerra y la represión en la posguerra española. [Especificar si es libro o artículo, ej.: Revista de Historia, Vol. X].

  • Testimonios orales de la comarca de Úbeda. (2025). Archivo de Memoria Democrática Local: Recopilación de testimonios sobre la construcción del ferrocarril Baeza-Utiel en La Loma. Entrevistas inéditas.

  • sábado, 20 de junio de 2026

    Plataforma Vía Verde del Renacimiento: Hechos por Úbeda frente a la soberbia y el postureo digital




    Administradores de la Plataforma Vía Verde del Renacimiento.

    Es entrañable —y un punto ridículo— ver cómo algunos entienden el "amor por Úbeda" exclusivamente desde la comodidad de su teclado. Mientras unos se patearon las calles en su día, se dejaron la piel en plataformas como Salvemos San Lorenzo hasta recuperarla, pelearon por incluir algunos de nuestros bienes inmuebles del  patrimonio  cultural en la Lista Roja de Hispania Nostra o lucharon para que Santa María de los Reales Alcázares fuese, de una vez y gratis, de todos los ubetenses... hay quien confunde gestionar un grupo de Facebook con ser el dueño de la verdad.


    Hablamos de esa soberbia de salón tan propia de ciertos administradores que han convertido su comunidad digital en un cortijo personal. Para estos guardianes de la moral nostálgica, "construir ciudad" consiste en buscar la polémica barata del día, incendiar las redes y desempolvar fotos en blanco y negro. Todo sea por mendigar un puñado de interacciones y alimentar esa necesidad patológica de aplauso.


    Qué curioso el baremo: mientras unos trabajamos para que la Vía Verde del Renacimiento (Línea Inacabada del Baeza-Utiel), deje de ser un sueño guardado en un cajón, otros se contentan con mirarse al espejo del feed y utilizar la historia de todos como un trampolín para su minuto de gloria.


    Hechos reales contra el escepticismo del "me gusta"


    Aún recuerdo cuando empezamos a reivindicar ante las administraciones el proyecto de la Vía Verde del Renacimiento (un plan nacido en la Diputación de Jaén en 2004, perteneciente al Ministerio de Agricultura y a la Fundación de los Ferrocarriles Españoles). Por aquel entonces, ciertas mentes biempensantes, muy vinculadas al mundo cofrade local y habituales de la palmadita en la espalda virtual, nos dijeron con superioridad moral que aquello era "una pérdida de tiempo".


    Pues bien, frente a la toxicidad del scroll diario, nos hemos dedicado a callar bocas con el único algoritmo que importa: el de los hechos.


    • Sacado del olvido: Gracias a nuestra plataforma, se ha reactivado el debate de la línea inacabada del ferrocarril Baeza-Utiel en toda la provincia y en Andalucía.

    • Consenso político real: Hemos logrado el respaldo unánime de los ayuntamientos de Úbeda, Baeza, Begíjar y Torreperogil (cuyo consistorio ya ha desbrozado la estación local atendiendo a nuestras propuestas).

    • Logros en los plenos: Tras la moción aprobada en el Ayuntamiento de Úbeda el pasado 28 de febrero de 2024, nuestras reivindicaciones ya son compromisos institucionales, no publicaciones que se borran con un clic.

    • Protección oficial: Bajo nuestra petición, la Asociación Hispania Nostra incluyó las estaciones de Úbeda y Baeza-Begíjar en su Lista Roja. Y por presión nuestra, ADIF desbrozó la estación ubetense y puso en venta las intermedias para su recuperación.


    A la ciudad no la salvan los administradores sedientos de "casito" ni los linchamientos en los comentarios; la salva el trabajo de verdad. Mientras algunos buscan moderar debates estériles para sentirse importantes, la propia gerente general de las Vías Verdes de España (FFE), Arantxa Hernández, ha reconocido oficialmente nuestra labor.


    Un modelo de futuro frente a la barra de bar digital


    Hay que mirar al frente con altura de miras. La Semana Santa de Úbeda es un pilar indiscutible, pero atrae turismo en una época concreta. La Vía Verde del Renacimiento es un proyecto para los 365 días del año: un motor económico, ecológico y de turismo sostenible que vertebra la comarca de La Loma.


    Frente a quienes se creen los cronistas oficiales y legítimos dueños de Úbeda simplemente porque moderan un grupo de Facebook y tienen acceso a cuatro negativos antiguos, hay otros que entendemos que el patrimonio se defiende trabajando, no polemizando. Ese archivo del que tanto presumen para justificar su superioridad moral dice, a todas luces, mucho más de sus carencias y su egoísmo que de su compromiso real con Úbeda.


    ¡Menos soberbia de red social, menos nostalgia tóxica y más picar piedra! Que a nuestra ciudad no la salvan los golpes en el pecho virtuales ni las polémicas de muro, sino el trabajo de campo. Las bocas se callan en los plenos y en las vías; el postureo digital y los delirios de grandeza se los dejamos a los que solo saben vivir del conflicto.


    ¡Por el futuro de Úbeda y La Loma: Sumémonos a la PLATAFORMA VÍA VERDE DEL RENACIMIENTO!


    El desarrollo económico y la creación de empleo en nuestra comarca tienen un nuevo horizonte: el cicloturismo y el aprovechamiento de la antigua línea ferroviaria Baeza-Utiel. La transformación de este trazado no es solo una apuesta por el ocio saludable; es una herramienta estratégica para:


    • Impulsar el turismo sostenible: Atraer visitantes que buscan experiencias auténticas, conectando nuestro patrimonio histórico con la naturaleza.

    • Dinamizar la economía local: Generar nuevas oportunidades de empleo en servicios, hostelería y turismo activo para nuestros pueblos.

    • Fijar población: Crear riqueza y alternativas de futuro que permitan que nuestra comarca siga creciendo con fuerza.


    ¡Es hora de alzar la voz! Mientras los de siempre se quedan estancados en la crítica digital, nosotros avanzamos. Únete a las reivindicaciones para hacer realidad este proyecto que transformará el futuro de Úbeda y toda la comarca de La Loma. El potencial está ahí, solo necesitamos impulsarlo juntos.

    ¡Apoya el proyecto, apoya el futuro de nuestra tierra!

    #VíaVerdeDelRenacimiento #Úbeda #LaLoma #Cicloturismo #TurismoSostenible #DesarrolloRural #Jaén #PatrimonioYNaturaleza #AyuntamientoUbeda


    jueves, 4 de junio de 2026

    Los gigantes olvidados del Baeza-Utiel: cien años de una obra monumental y de una memoria incómoda para Úbeda


    "Gigantes de Hormigón, Memoria Olvidada: Un siglo entero ha hecho falta para que estos viaductos pasen de ser promesas de progreso a monumentos oficiales de la desidia. Esta infografía expone la doble vara de medir de la gestión cultural en Úbeda: oro para el Renacimiento de postal, y tierra para la historia viva que incomoda a los despachos. Menos mal que el hormigón es duro, porque el olvido institucional pesa bastante más."








    Por Plataforma de la Vía Verde del Renacimiento

    Un siglo después de la visita de Alfonso XIII para respaldar las obras del Baeza-Utiel, sobreviven algunos de los mayores testimonios de la ingeniería ferroviaria española: el viaducto de Los Barros, el mayor de toda la línea; Gútar, icono de la actual Vía Verde del Renacimiento; Los Cárceles, sobre el Cabriel; o Solanilla, una de las estructuras inacabadas más espectaculares del país.

    Sin embargo, mientras estos gigantes de hormigón continúan en pie cien años después, Úbeda sigue mostrando una relación ambigua con este patrimonio. La ciudad ha sabido proyectar con éxito su extraordinario legado renacentista, pero ha relegado a un segundo plano una de las mayores obras públicas ejecutadas en su entorno. El centenario ha vuelto a poner de manifiesto la escasa atención institucional e historiográfica dedicada al Baeza-Utiel, así como el insuficiente impulso a la futura Vía Verde del Renacimiento.

    La consecuencia es evidente: muchos ciudadanos y visitantes desconocen que junto a Úbeda se conserva uno de los conjuntos de infraestructura ferroviaria inacabada más importantes de Europa. Los viaductos siguen ahí. La historia también. Lo que sigue faltando es la voluntad de situarla en el lugar que merece dentro de la memoria colectiva de la ciudad.






    El pasado 14 de enero de 2026 se cumplió el centenario de uno de los acontecimientos más relevantes de la historia contemporánea de la provincia de Jaén: la visita de Alfonso XIII a Úbeda, Baeza y otros municipios jiennenses para respaldar públicamente las obras de la línea ferroviaria Baeza-Utiel, una infraestructura llamada a transformar las comunicaciones entre Andalucía y el Levante español.

    Aquel ambicioso proyecto, concebido para conectar directamente ambas regiones sin necesidad de pasar por Madrid, acabó convirtiéndose en una de las mayores empresas de ingeniería ferroviaria emprendidas en España durante el siglo XX. Sus 366 kilómetros de recorrido incluían más de un centenar de túneles, veinticinco viaductos, estaciones, apeaderos y enormes movimientos de tierras que modificaron para siempre el paisaje de tres comunidades autónomas.

    Sin embargo, cien años después, la conmemoración de aquella histórica jornada ha dejado una sensación difícil de ignorar: la de que algunas instituciones y determinados sectores de la historiografía local siguen sin saber muy bien qué hacer con la memoria del Baeza-Utiel.

    Los gigantes de hormigón que siguen desafiando al tiempo


    La línea Baeza-Utiel dejó tras de sí uno de los conjuntos de obra pública más impresionantes del patrimonio ferroviario español. Aunque nunca llegó a entrar en servicio, sus infraestructuras constituyen hoy un legado técnico y patrimonial de enorme valor histórico.

    Entre las estructuras más destacadas sobresalen algunos viaductos que todavía impresionan por sus dimensiones, su calidad constructiva y su grado de conservación.


    • Viaducto de Los Barros (Jaén)

    foto gentileza Plataforma A Favor de la Via Verde del Renacimiento.



    Situado sobre el río Guadalimar, a escasos kilómetros de Linares-Baeza, constituye el mayor viaducto de toda la línea ferroviaria.

    Con una longitud que oscila entre los 210 y los 235 metros según las distintas fases y replanteos del proyecto, está formado por cinco grandes bóvedas parabólicas de hormigón armado y dos arcos laterales. Su imponente presencia lo convierte en una de las obras de ingeniería civil más importantes construidas en la provincia de Jaén durante el siglo XX.

    Actualmente forma parte del Camino Natural Vía Verde del Guadalimar.


    • Viaducto de Gútar o de Villanueva del Arzobispo

    foto gentileza Plataforma A Favor de la Via Verde del Renacimiento.



    Con 167 metros de longitud y diez arcos de medio punto, representa una de las imágenes más reconocibles de la actual Vía Verde del Renacimiento.

    Su perfecta integración en el paisaje olivarero evidencia tanto la calidad técnica como el cuidado estético con el que fueron concebidas las infraestructuras de la línea.

    • Viaducto de Los Cárceles (Cabriel)

    foto gentileza Plataforma A Favor de la Via Verde del Renacimiento.



    Ubicado entre las provincias de Albacete y Valencia, fue diseñado para salvar el profundo cañón del río Cabriel.

    Sus más de 150 metros de longitud y la complejidad de su diseño lo convierten en una de las estructuras más singulares de todo el trazado. El proyecto contemplaba un gran arco central de hormigón armado de treinta metros de luz acompañado por varios arcos laterales. La paralización definitiva de las obras impidió su completa finalización.

    • Viaducto de Solanilla o Alcaraz

    Viaducto de Solanilla es el  protagonista de la 𝗙𝗼𝘁𝗼𝗴𝗿afia ?𝗲𝗹 𝗽𝗿𝗼𝗴𝗿𝗮𝗺𝗮 𝗔𝗹𝗯𝗮𝗰𝗲𝘁𝗲 𝗔𝗵𝗼𝗿𝗮




    Con 145 metros de longitud y una espectacular disposición en dos niveles superpuestos, constituye una de las obras más llamativas del patrimonio ferroviario español inacabado.

    Su singular configuración arquitectónica, que recuerda a determinados acueductos históricos, lo convierte en una de las piezas más reconocibles de la antigua línea.

    Estas estructuras son únicamente algunos ejemplos de un conjunto patrimonial extraordinario que continúa en pie un siglo después del inicio de las obras.

    A pesar del abandono institucional y de la ausencia de inversiones significativas durante décadas, la inmensa mayoría de los viaductos proyectados siguen conservándose en un estado estructural notable. De los veinticinco viaductos construidos a lo largo de la línea, alrededor de veintidós o veintitrés permanecen prácticamente completos en lo que respecta a su obra civil.

    La explicación es sencilla: fueron levantados con hormigón en masa, hormigón armado y sillería de gran calidad, materiales que les han permitido resistir el paso del tiempo, la climatología y los actos vandálicos con un mantenimiento prácticamente inexistente.

    Aunque el ferrocarril nunca llegó a inaugurarse y acabó convirtiéndose en uno de los grandes proyectos frustrados de la ingeniería española, los trabajos de explanación, túneles, puentes y estructuras alcanzaron cerca del 78 % de ejecución antes de su abandono definitivo.
    El centenario que pasó de puntillas

    Lo ocurrido durante la conmemoración del centenario debería invitar a una reflexión serena.

    Numerosos actos recordaron la visita de Alfonso XIII a la provincia. Se habló del rey, de los recibimientos oficiales, de los discursos, de las fotografías históricas y del contexto político de la época. Sin embargo, en demasiadas ocasiones se olvidó lo esencial: Alfonso XIII vino a respaldar la construcción de la línea Baeza-Utiel.

    Sin ese ferrocarril, aquella visita jamás habría tenido lugar.

    Resulta sorprendente que una efeméride vinculada directamente a uno de los mayores proyectos de infraestructura de la España contemporánea terminara reducida, en muchos casos, a una simple evocación protocolaria de la presencia del monarca.

    La consecuencia es evidente: se conmemora el escenario y se diluye el motivo principal de la función.

    Recordar al rey está bien. Recordar por qué vino quizá estaría todavía mejor.


    La incómoda relación de Úbeda con su patrimonio ferroviario


    Quizá la cuestión más preocupante sea la actitud que desde hace años mantienen determinadas instituciones y algunos sectores de la historiografía local respecto al patrimonio ferroviario asociado al Baeza-Utiel.

    Úbeda ha construido, con pleno merecimiento, una poderosa imagen ligada a su extraordinario legado renacentista. Nadie discute la importancia de ese patrimonio ni su condición de referencia cultural internacional.

    Lo preocupante es que, en ocasiones, parece que la historia de la ciudad terminara en el siglo XVI.

    Todo aquello que pertenece a la historia industrial, económica y social contemporánea suele quedar relegado a un segundo plano. Como si el patrimonio ferroviario fuera una cuestión menor. Como si una de las mayores obras públicas jamás ejecutadas en el entorno de la ciudad no mereciera ocupar un espacio destacado dentro del relato histórico local.

    Durante años, algunos investigadores y divulgadores locales han dedicado enormes esfuerzos a estudiar episodios ampliamente conocidos de la Edad Moderna mientras la línea Baeza-Utiel apenas recibía una atención proporcional a su relevancia histórica, económica y territorial.

    No se trata de cuestionar investigaciones ni trayectorias académicas. Se trata simplemente de señalar una evidencia: existe un notable desequilibrio entre la importancia objetiva del Baeza-Utiel y la atención que ha recibido dentro del discurso histórico dominante en Úbeda.

    Ese desequilibrio ha contribuido a generar una percepción equivocada entre una parte de la ciudadanía, que sigue contemplando la línea ferroviaria como una curiosidad anecdótica cuando, en realidad, constituye uno de los acontecimientos más trascendentales de la historia contemporánea de la comarca.


    El Ayuntamiento tampoco puede mirar hacia otro lado


    La responsabilidad no corresponde únicamente al ámbito académico.

    El Ayuntamiento de Úbeda ha mostrado históricamente una implicación limitada en la puesta en valor del legado material y cultural asociado al Baeza-Utiel.

    Resulta difícil identificar una estrategia sostenida de divulgación, señalización, interpretación o promoción de este patrimonio comparable a la desarrollada para otros recursos históricos de la ciudad.

    Mientras numerosos municipios españoles han convertido su patrimonio industrial y ferroviario en un elemento de identidad colectiva y desarrollo turístico, en Úbeda la antigua línea continúa ocupando una posición claramente secundaria dentro de las prioridades institucionales.

    El resultado es que muchos visitantes desconocen que en las inmediaciones de la ciudad se conserva uno de los mayores conjuntos de infraestructura ferroviaria inacabada de Europa.

    Y quizá resulte más preocupante que una parte creciente de la propia población local también lo desconozca.


    De ferrocarril frustrado a patrimonio del siglo XXI


    Pese a todo, la historia del Baeza-Utiel no terminó con el abandono de las obras.

    La recuperación progresiva de numerosos tramos como corredores verdes demuestra que aquellas infraestructuras siguen teniendo una utilidad social evidente cien años después del inicio de su construcción.

    La Vía Verde del Renacimiento representa precisamente esa nueva vida para un proyecto que nunca llegó a cumplir su función ferroviaria original. Allí donde no circulan trenes pueden circular senderistas, ciclistas, visitantes y ciudadanos interesados en conocer una parte fundamental de la historia de su territorio.

    Los grandes viaductos del Baeza-Utiel ya no transportan locomotoras.

    Transportan memoria.

    Son testimonios materiales de una época que creyó en la capacidad transformadora de las infraestructuras, símbolos de un proyecto concebido para vertebrar territorios y recordatorios permanentes de una historia que sigue presente sobre el terreno.

    Y quizá por eso continúan resultando incómodos para quienes prefieren reducir la historia local a los capítulos más conocidos, más rentables o más sencillos de explicar.


    La desmemoria también forma parte de la historia


    La principal lección que deja este centenario no es únicamente la magnitud de las obras emprendidas hace cien años.

    Es comprobar hasta qué punto una sociedad puede convivir diariamente con un patrimonio excepcional y, al mismo tiempo, ignorarlo.

    Los túneles siguen ahí.

    Los viaductos siguen ahí.

    Las estaciones siguen ahí.

    Las explanaciones siguen ahí.

    La historia sigue ahí.

    Lo único que corre verdadero peligro de desaparecer es la voluntad colectiva de recordarla.

    Por eso los miles de integrantes y simpatizantes de la Plataforma de la Vía Verde del Renacimiento continuaremos defendiendo la recuperación, divulgación y puesta en valor de este patrimonio.

    No por nostalgia.

    No por romanticismo ferroviario.

    Sino porque una sociedad que olvida deliberadamente una parte de su pasado termina empobreciendo su propia identidad.

    Y porque, cien años después de aquella visita de Alfonso XIII, el verdadero debate ya no es por qué se construyó la línea Baeza-Utiel.

    El verdadero debate es por qué algunos siguen empeñados en no contar su historia completa.




    A modo de conclusión

    El centenario de la línea Baeza-Utiel no solo invita a recordar una de las mayores obras de ingeniería proyectadas en la España del siglo XX, sino también a reflexionar sobre la forma en que gestionamos nuestra memoria colectiva. Los viaductos, túneles y estaciones que aún permanecen en pie constituyen mucho más que vestigios de un proyecto inacabado: son testimonios de una época, de unas aspiraciones de desarrollo territorial y de una historia que forma parte inseparable de la identidad de la comarca. Reconocer y poner en valor este patrimonio no significa mirar al pasado con nostalgia, sino comprender que el conocimiento y la conservación de nuestra historia enriquecen el presente y fortalecen el futuro. Porque el verdadero desafío ya no es explicar por qué se construyó el Baeza-Utiel, sino garantizar que su legado no quede relegado al olvido.







    Bibliografía consultada

    Blog de la Plataforma de la Vía Verde del Renacimiento.


    Fundación de los Ferrocarriles Españoles. Documentación histórica sobre la línea Baeza-Utiel.


    Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Programa Caminos Naturales y Vías Verdes.


    Sánchez Sánchez, Francisco. Estudios e investigaciones sobre la línea ferroviaria Baeza-Utiel.


    Inventarios técnicos y patrimoniales de las infraestructuras ferroviarias de la línea Baeza-Utiel en Jaén, Albacete y Valencia.


    Documentación histórica conservada en archivos ferroviarios y proyectos constructivos del antiguo ferrocarril Baeza-Utiel.

    sábado, 30 de mayo de 2026

    La miopía institucional de Úbeda frente a la lección de historia de Iznatoraf

     

    📢 MENOS ESCAPARATE Y MÁS PATRIMONIO: El "catetismo" institucional de Úbeda frente a la lección de Iznatoraf

    Los administradores de la PLATAFORMA queremos denunciar públicamente una omisión tan grave como sintomática en el nuevo equipamiento de las Eras del Alcázar de Úbeda.

    Recientemente se han instalado prismáticos y un panel indicativo en este mirador. Si bien la iniciativa de dinamizar el turismo es necesaria, el resultado es un reflejo fiel de la miopía política local: el panel omite por completo la histórica y nonata línea ferroviaria Baeza-Utiel. Un olvido imperdonable que vuelve a dejar en evidencia el desinterés institucional crónico hacia la Vía Verde del Renacimiento.

    🚴‍♂️ Menos postureo de escaparate y más cicloturismo

    Parece que la administración de Úbeda solo entiende el turismo como un escaparate de foto fija, souvenir y consumo rápido. Se olvidan de que el cicloturismo y el senderismo no solo aportan un turismo de calidad, sostenible y desestacionalizado, sino que promueven un estilo de vida mucho más sano y conectado con el territorio.

    Darle la espalda a la Vía Verde es darle la espalda a la salud, al medio ambiente y a los viajeros que buscan experimentar el paisaje de verdad, no solo mirarlo a través de un cristal. Pero claro, para eso hace falta gestionar con visión de futuro, no con mentalidad de folleto turístico de los noventa.

    🔍 El "zasca" de la coherencia: Úbeda tiene mucho que aprender de Iznatoraf

    Para desmontar las excusas del Ayuntamiento de Úbeda, solo hay que comparar estas dos realidades:





    Panel de Úbeda (Izquierda)Panel de Iznatoraf (Derecha)
    Mucho logo de la UNESCO y mucha inversión, pero decide borrar de un plumazo el trazado ferroviario que marcó la historia del siglo XX en la comarca.Un mirador modesto pero ejemplar que sí cita, detalla y reconoce explícitamente la línea Baeza-Utiel como el corredor histórico que es.


     

    Señores de la administración de Úbeda: aprendan de Iznatoraf. Un municipio más pequeño les está dando una lección magistral de cómo se respeta, se señaliza y se pone en valor la historia de nuestra tierra sin necesidad de esconder el patrimonio ferroviario.

    El patrimonio se defiende entero, no solo lo que encaja en su idea de "postureo" monumental. Les exigimos que rectifiquen inmediatamente y devuelvan a la línea Baeza-Utiel el lugar que le corresponde en la memoria de nuestro paisaje.

    #BaezaUtiel #ViaVerdeDelRenacimiento #MenosEscaparateMásCicloturismo #ÚbedaAprendeDeIznatoraf #JaénEnTren

    La vía del silencio: Memoria de la represión en el "Línea Linares-Baeza-Utiel" (Vía Verde del Renacimiento)

    Foto Título: Construcción de la línea Baeza-Utiel (Úbeda, años 40). Fecha: c. 1940–1945. Descripción: Vista general de las obras ferrovia...