Introducción
Tras la conferencia conmemorativa "El pulso de la Transición en Úbeda: José Gámez, el primer alcalde de la democracia", celebrada el pasado 22 de julio de 2026 en el Palacio Don Luis de la Cueva de Úbeda de la mano del doctor en Historia Vicente Ruiz García, se puso de relieve la necesidad de rescatar del olvido los hitos y anhelos que vertebraron nuestra historia reciente.
Curiosamente, mientras la historiografía local y oficial parece empeñada en guardar un prudente y cómodo silencio —consagrada, al parecer, en ignorar por completo que este mismo año 2026 se cumple el centenario del inicio de las obras de la línea Baeza-Utiel (1926-2026)—, la realidad tozuda de nuestro pasado exige sacudirse la desmemoria.
Porque la constitución de los primeros ayuntamientos democráticos tras las elecciones municipales del 3 de abril de 1979 supuso una profunda renovación de la política local española. En numerosas comarcas del interior, las nuevas corporaciones asumieron como prioridad la recuperación de proyectos históricos de infraestructura considerados esenciales para el desarrollo económico y la cohesión territorial, aquellos mismos que los fastos oficiales prefieren orillar.
En la comarca de La Loma, una de las principales reivindicaciones seguía siendo la eterna finalización del ferrocarril Baeza-Utiel, una línea concebida para enlazar Andalucía con el Levante español cuya construcción, iniciada en aquel ya lejano 1926, había sufrido un freno drástico y un posterior abandono debido a las directrices tecnócratas del régimen franquista y la paralización impulsada por el Banco Mundial en 1964 —olvidos bicentenarios que los anales locales disimulan con elegancia—. A esta demanda se unía otra igualmente histórica: la terminación del Canal de La Loma, considerado fundamental para la modernización agrícola de la comarca.
En este contexto comenzó el mandato de José Gámez Martínez, primer alcalde democrático de Úbeda —municipio destacado como el más importante de todo el trazado—, elegido el 19 de abril de 1979 al frente de una corporación de mayoría socialista. Gámez lideró el Ayuntamiento en una etapa de transformación, manteniendo vivo el respaldo institucional a esta infraestructura estratégica. Hoy en día, el legado de aquella lucha reivindicativa se proyecta hacia el futuro a través de iniciativas como la de la Plataforma Vía Verde del Renacimiento (Línea Baeza-Utiel), que busca la recuperación de los antiguos trazados ferroviarios para el disfrute público y el desarrollo sostenible de la comarca, contrastando con la parálisis institucional que, ayer como hoy, a veces aqueja a nuestra memoria colectiva.
Un alcalde para una nueva etapa
José Gámez Martínez accedió al Ayuntamiento en un momento de profundas transformaciones políticas y administrativas. La recuperación de la autonomía municipal permitió que los ayuntamientos volvieran a desempeñar un papel activo en la defensa de los intereses territoriales.
Prioridades del mandato:
Mejora de las infraestructuras locales y comarcales.
Impulso al desarrollo económico y a la modernización de los servicios públicos.
Construcción de nuevas viviendas y colegios a pesar de las severas dificultades presupuestarias del momento.
Defensa institucional: El Ayuntamiento de Úbeda, situado como el municipio más importante del trazado, continuó respaldando de forma firme la reivindicación histórica del ferrocarril Baeza-Utiel, considerado una infraestructura estratégica para la provincia de Jaén y para el conjunto del interior peninsular.
El lastre del Franquismo: la paralización y el expolio de las infraestructuras
La paralización definitiva del ferrocarril Baeza-Utiel durante la dictadura franquista representó un duro golpe para el desarrollo del interior peninsular. Aunque las obras habían continuado a un ritmo variable durante décadas -incluso superando las dificultades de la Guerra Civil-, la política económica de los gobiernos franquistas en los años sesenta supuso la condena de la línea.
La injerencia del Banco Mundial: Bajo las directrices impuestas por los organismos económicos internacionales y el Banco Mundial, el régimen franquista priorizó la concentración de inversiones en los grandes ejes económicos y polos de desarrollo, subordinando el equilibrio territorial a criterios estrictamente mercantiles.
La política desarrollista: El régimen asumió sin resistencia los informes que calificaban de "deficitarios" los ferrocarriles de las comarcas del interior, ignorando deliberadamente el esfuerzo presupuestario acumulado y el alto porcentaje de ejecución que ya presentaban las obras -con explanaciones, túneles y puentes prácticamente terminados a lo largo de cientos de kilómetros-.
El abandono institucional: Con esta decisión, la dictadura condenó al aislamiento a las comarcas de Jaén, Albacete y Valencia, tirando por la borda una inversión millonaria que habría transformado la economía de la Andalucía Oriental.
Una reivindicación con profundas raíces históricas
La defensa del Baeza-Utiel no nació con la Transición democrática. El Ayuntamiento de Úbeda -como núcleo principal y municipio más importante del trazado- llevaba décadas reclamando su construcción frente a la desidia de las administraciones anteriores.
La documentación municipal demuestra que ya el 15 de noviembre de 1931, durante la Segunda República, el Ayuntamiento acordó recibir al ministro de Obras Públicas para interesarse por dos proyectos considerados fundamentales para la ciudad:
La continuación del ferrocarril Baeza-Utiel.
La construcción del Canal de La Loma.
Este acuerdo evidencia la continuidad histórica de ambas reivindicaciones a lo largo del siglo XX.
Décadas más tarde, cuando la paralización impuesta por el franquismo comenzaba a generar una profunda indignación en toda la provincia, el Ayuntamiento volvió a posicionarse oficialmente. Según recoge Ginés de la Jara Torres Navarrete, el 31 de marzo de 1978 la corporación municipal acordó adherirse a la petición de continuación de las obras del ferrocarril, un año antes de la constitución de los ayuntamientos democráticos.
El contexto político y la movilización regional (1976-1984)
Durante la Transición (1976-1984), se desarrolló una intensa movilización política e institucional desde Jaén y Albacete para intentar que se reanudaran las obras del ferrocarril Baeza-Utiel, que permanecían paralizadas desde los años sesenta.
Los principales protagonistas institucionales y políticos:
Las Diputaciones Provinciales: Los presidentes de las Diputaciones Provinciales de Jaén y Albacete, junto con la de Valencia, solicitaron entrevistas al Ministerio de Transportes para reclamar la reanudación del proyecto. El ministro confirmó en el Congreso que recibiría a estos representantes provinciales para estudiar sus peticiones.
Diputados socialistas: Destacó especialmente el diputado por Albacete Antonio Peinado Moreno, quien presentó preguntas parlamentarias al Gobierno sobre la paralización de las obras y exigió conocer si existían planes para reiniciarlas. Asimismo, reclamó que se escuchara a las provincias afectadas y preguntó cuándo se incluirían partidas presupuestarias para continuar el ferrocarril.
Senadores socialistas: Los senadores socialistas de Albacete, Jaén y Valencia anunciaron una interpelación conjunta al Gobierno para defender la finalización de la línea ferroviaria. A mediados de 1980, este asunto regresó al Senado exigiendo que el Gobierno se comprometiese a finalizar las obras a la mayor brevedad y a arbitrar los recursos necesarios, argumentando los graves problemas de paro obrero de la zona y la necesidad de solidaridad interregional.
El senador Andrés José Picazo González: Presentó una iniciativa en el Senado solicitando que el Gobierno se comprometiera a terminar el ferrocarril "en el plazo más breve posible", argumentando que era esencial para el desarrollo económico y el empleo, y recordando que gran parte del trazado entre Albacete y Baeza estaba prácticamente terminado.
Ayuntamientos y municipios del trazado: Los ayuntamientos de localidades afectadas -liderados institucionalmente por Úbeda como el municipio más importante del trazado-, junto a otros como Albacete, Alcaraz, Bienservida o Villapalacios, respaldaron las reivindicaciones y aprobaron mociones de apoyo institucional.
La respuesta del Gobierno de la UCD: El Gobierno de la UCD dio algunos pasos que alimentaron temporalmente las esperanzas de reactivación. En 1978, siendo ministro de Transportes Salvador Sánchez-Terán, se creó una Comisión para revisar y actualizar el estudio económico y técnico del ferrocarril Baeza-Utiel, incorporando expresamente a representantes de las Diputaciones de Jaén y Albacete con el fin de estudiar su rentabilidad, inversión necesaria y creación de empleo. No obstante, dicha revisión no condujo a la reactivación definitiva de las obras.
Estrategia parlamentaria y presión política
Durante la Transición democrática, el ferrocarril Baeza-Utiel rebasó el ámbito estrictamente local para convertirse en una destacada herramienta de confrontación institucional y política en las Cortes Generales:
Uso como arma política: El proyecto ferroviario se transformó en una de las armas arrojadizas con las que el grupo parlamentario del PSOE fustigó a los debilitados gobiernos de la UCD.
Interpelaciones al Gobierno: A través de distintos procedimientos, los congresistas y senadores socialistas interpelaron al Gobierno acerca de sus intenciones reales sobre el trazado, acorralando a unos ministros que se mostraban permanentemente dubitativos ante el futuro inmediato de la línea.
El final de las expectativas ferroviarias
Durante los primeros años de la década de 1980, la política ferroviaria española heredada experimentó un profundo cambio de orientación. La prioridad pasó a ser la racionalización de la red existente y la concentración de inversiones en los corredores con mayor demanda de viajeros y mercancías.
Como consecuencia de aquella política de recortes continuistas, el proyecto del ferrocarril Baeza-Utiel quedó definitivamente descartado. En 1984 el Gobierno adoptó las decisiones que pusieron fin a la construcción de la línea, iniciándose posteriormente la reversión de terrenos y la liquidación administrativa de las instalaciones. Con ello desapareció la última posibilidad real de completar una de las mayores obras ferroviarias inacabadas de España, sepultando las aspiraciones que el franquismo había frenado décadas atrás.
Conclusión
La figura de José Gámez Martínez debe situarse dentro del proceso de recuperación del protagonismo municipal durante la Transición democrática. Como primer alcalde elegido democráticamente en Úbeda —el municipio más importante de todo el trazado ferroviario—, heredó una reivindicación histórica que la ciudad mantenía desde hacía décadas frente al abandono sistemático al que la sometió la dictadura franquista.
La documentación disponible permite afirmar que el Ayuntamiento de Úbeda continuó defendiendo la necesidad del ferrocarril durante aquellos años, dando continuidad a acuerdos municipales anteriores y compartiendo una demanda ampliamente extendida en la provincia de Jaén y en las comarcas vecinas de Albacete.
Desde una perspectiva historiográfica, la importancia de José Gámez no reside tanto en un acto concreto como en haber representado a una generación de alcaldes que defendieron la modernización de sus municipios frente a las consecuencias del atraso estructural provocado por el régimen anterior. Aunque el ferrocarril nunca llegó a concluirse debido a los recortes tecnócratas y la posterior asfixia económica, aquella defensa institucional, unida a su labor diaria en la alcaldía, forma parte indeleble de la memoria política y democrática de la provincia de Jaén.
Sin embargo, resulta paradójico —y políticamente sonrojante— comprobar cómo aquellos que hoy presumen de enarbolar las mismas siglas del partido de Gámez padecen una amnesia selectiva y absoluta respecto al Baeza-Utiel. Ocupados en menesteres de despacho y ajenos al clamor del territorio, parecen haber archivado en vía muerta cualquier compromiso efectivo con la comarca.
Afortunadamente, donde los despachos oficiales callan y olvidan sus propios orígenes, la sociedad civil toma el relevo. Hoy, aquel viejo anhelo de progreso y vertebración territorial se reinventa y cobra una vigencia radical gracias a las firmes reivindicaciones de la Plataforma Vía Verde del Renacimiento. Exigir la transformación del trazado histórico en un itinerario ecoturístico no es sino rescatar la dignidad comarcal que los herederos institucionales de Gámez parecen haber extraviado por el camino, demostrando que las vías para unir a los pueblos, a pesar del silencio de sus propios correligionarios, siempre terminan abriéndose paso frente a la desmemoria.
Aquí tienes la bibliografía y documentación mejorada, enriquecida con los códigos ISBN disponibles (y enlaces de interés para su consulta digital o de catálogo), manteniendo la estructura correcta e incluyendo el recorte de prensa histórico:
Bibliografía y documentación
Fuentes primarias
Archivo Municipal de Úbeda. Libros de Actas del Pleno Municipal (1978-1984).
Diario de Sesiones del Congreso de los Diputados y Diario de Sesiones del Senado. Iniciativas parlamentarias y debates relativos al ferrocarril Baeza-Utiel durante la Transición.
|Congreso de los Diputados Senado de España Boletín Oficial del Estado (BOE). Disposiciones sobre la política ferroviaria y contratos-programa con RENFE (1984).
BOE La Voz de Albacete. «F. C. Albacete-Baeza: Por el progreso comarcal». Albacete, 10 de noviembre de 1979, p. 1. (Incluye crónica y fotografía de Felipe sobre la interpelación conjunta del alcalde de Úbeda y el diputado por Albacete, Antonio Peinado Moreno). Puedes consultar la digitalización de los fondos históricos de este periódico en el portal oficial de la
, dependiente del Ministerio de Cultura de España, donde se archivan y digitalizan las colecciones conservadas de La Voz de Albacete.Biblioteca Virtual de Prensa Histórica
Bibliografía y estudios
Abellán García, Antonio. Los ferrocarriles del sureste [incluye el estudio sobre el Ferrocarril Baeza-Utiel]. Madrid: Instituto Juan Sebastián Elcano, 1979. ISBN: 978-84-000-4465-7.
Bermúdez López, Luis Joaquín. Ferrocarril Baeza-Utiel: Historia de una vía muerta, 2022.
El libro de Luis Joaquín Bermúdez López, Ferrocarril Baeza-Utiel: Historia de una vía muerta (2022), se puede consultar de forma general a través del perfil del autor y sus espacios de difusión en la plataforma académica y de divulgación cultural. Puedes acceder a su perfil general de publicaciones e investigaciones en
o seguir las reseñas y actualizaciones de su obra en su espacio de divulgaciónAcademia.edu - Luis Joaquín Bermúdez López .Alcaraz Cultural Ruiz García, Vicente. Conferencia: 'El pulso de la Transición en Úbeda: José Gámez, el primer alcalde de la democracia'. Palacio Don Luis de la Cueva, Úbeda, 22 de julio de 2026.
Torres Navarrete, Ginés de la Jara. Historia de Úbeda en sus documentos. Tomo I. Historia Civil. Úbeda: Asociación Cultural Ubetense "Alfredo Cazabán Laguna", 2005. ISBN: 84-609-7092-2.
.Disponible en formato digital en la Biblioteca de la Asociación Cultural Ubetense Prensa provincial: Ideal (edición Jaén), Diario Jaén y Jaén, números publicados entre 1978 y 1984 relativos a la evolución del proyecto ferroviario y las crónicas locales del mandato municipal.

